Por Pablo Ruiz
Valoración: 9

Lo teóricamente más normal al ver a un grupo hacer versiones de canciones de otro grupo bien asentado en el podio de la historia desde hace treinta años es que pienses que no van a ser capaces de emocionarte con esas composiciones ajenas. Con Pink Tones (grupo homenaje a Pink Floyd) pasa todo lo contrario.
Envueltos en una ambientación al estilo pinkfloydero pero – lógicamente – sin tanto presupuesto ni tanta exhuberancia y por qué no, exageración, salen a escena un grupo de cuatro caballeros (en ocasiones salen tres coristas y un saxofonista/guitarrista de apoyo) que sin imitar la imagen de sus ídolos consiguen recrear a la perfección los temas de los ingleses. Y cuando digo perfección es porque funciona como palabra más ajustada a la realidad posible. Instrumentalmente las clavan, pero lo mejor es que lo hacen a su estilo, a su manera. Y perfección es la palabra porque trascienden lo sonoro y lo visual para llegar a lo emocional, lo más importante al fin y al cabo. Con cada tema consiguen ponerte los pelos de punta, y claro está, no escogen temas de relleno. One of these days, Shine on you crazy diamond (completa), Wish you were here, Dogs, Atom Heart Mother o Echoes retumban en la sala como los himnos que son, con fuerza, garra, violencia y mimo. Todo junto en un show que acaba tras dos horas y media con una irresistible y espectacular Comfortably Numb con todas las luces volviéndote loco. Pues eso, perfecto.